lunes, 11 de enero de 2010

Corazón de África.

Me acuerdo de ese día en especial.
De las ganas de llorar y de las horas que pasé apoyada sobre ese árbol cortado, dejándome mecer por el viento casi inexistente.
Me acuerdo de ese día especialmente, de mi débil y delgado cuerpo, a veces llego a pensar que si me hubiese movido bruscamente me hubiese roto y ahora África tendría restos de mis huesos, de mis dientes, de mis uñas.

" Alba, hagamos un trato, mientras estemos aquí cuidaremos el uno del otro.."

Y a sí fue, hasta hoy.

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