sábado, 2 de enero de 2010

De fría a blanda en un minuto.

Lo peor de todo es la ropa,
el vestido negro,
la camiseta donde aún
reside su olor
y los restos de mi enfado.
Los tacones manchados de barro,
el sujetador rosa
que en un descuido
abandoné en su lavabo
para darle mimos.
Sí, lo peor de todo es la ropa,
La Gran Vía apoyada en mi camiseta verde,
la sensación del último polvo
en los pantalones azul claro,
el saber que jamás me volveré a colocar
en mi pequeña muñeca ese reloj,
ese reloj odioso que marcaba los minutos
que nos quedaban para estar juntos
y que ahora,
sin embargo,
marca las horas y los días
de su ausencia maldita,
del caos de mi adentro.

4 comentarios:

svn dijo...

te lo dije, todos somos esclavos del tiempo

;)

HuelgaDeLatidos dijo...

Sólo tienes que morderte el corazón,

(Con precaución, para no quemarte)


"ese reloj odioso que marcaba los minutos
que nos quedaban para estar juntos
y que ahora,
sin embargo,
marca las horas y los días
de su ausencia maldita"


Gústame.

Kryptonite dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nobody dijo...

Llevo días persiguiéndote. Enganchado a Vivas Ventanas que me sonrojan y me desesperan, cuando el aire corta su fluir.
¡MENTIRA!
En verdad son comunicaciones capadas por niños temerosos de descubrir que los reyes no existen y Papa Noel es una seta.
Los magos de la ilusión, mientras tanto, siguen poseyendo nuestras vidas. Y el laberinto que construyen no me lleva a ti.
Sólo me aleja de mi.
Lo único que quiero es liberarme de los Arcontes y acurrucarme en tu aliento escuchando el crepitar del agua pura que corre y salta alegre, ignorante de su destino.