lunes, 20 de septiembre de 2010

La calor.



Ahora que ya lo ha comprendido,

Que mi vestido ya no tiene secretos para él.

Bueno,

Ni mi vestido,

Ni mis bragas.

Ahora que ya sabe que el sofá de mi casa

Es el Nirvana,

Que sabe encender mi televisor

Con sus tres mandos a distancia.

Que sabe arar mi espalda con sus dientes,

Acariciarme en público sin que se note,

Follarme en los lavabos del café continental.

Ahora que ya no hay nudos

Que no hay incendios sin sentido

Que no hay soledad

De esa que aprieta entre mis piernas

Entre mis fines de semana

Entre sus ya te llamaré.

Ahora que cuando le maúllo se ríe

Y me inyecta por vena

Los 21 gramos diarios y necesarios de amor.

Ahora que le he prometido serle leal

Aunque se deje bigote

Aunque no pueda besar a nadie más,

Aunque tenga dudas

Y me caiga

Y me haga daño,

Y me destroce.

Pero es que…

Cuando entra dentro,

Cuando me aprieta

Y le digo que me va a reventar

Siempre volvemos a partir de cero.

Y siempre intentamos hacernos volar.


5 comentarios:

Nobody dijo...

Quiero verte.
Tu correo y msn parecen muertos.
Mi móvil tb lo está. Perdí tu número.
Lo resucitaré.
Pasaré por ahí este fin de semana.
Dime algo.
En caso contrario, seguiré hacia el bosque.
Te esperaré entre hadas y duendes.
Me hacen compañía.
Sólo los maremotos pueden calmar volcanes.
T.I.A.

Areúsa dijo...

Melchor. Estoy en Madrid. Claro que quiero verte. Te dejo mi número en el msn apuntado. Llámame antes de irte.

Patrick Bateman dijo...

Artista!
Sí tú! Estoy aquí eh?
Besetes

Patrick Bateman dijo...

Cómo que los pájaros no maman?

Visel dijo...

gracias
por el
texto